miércoles, 9 de octubre de 2013

[345] DE INTERÉS PARA TODOS LOS ESTUDIANTES DE ARQUITECTURA Y PARA ALGÚN QUE OTRO PROFESOR


.../... El proyecto no lo es todo. Quienes tienen experiencia a lo largo del ciclo completo de la obra, desde la idea inicial a la puesta en operación del edificio, saben también que hay un importante conjunto de tareas que se realizan antes, durante y después del proyecto, absolutamente necesarias para que el edificio llegue a ser una realidad y que los arquitectos tienden a ignorar o despreciar.
La buena noticia es que los arquitectos están perfectamente preparados para ejecutar estas tareas, si decidieran hacerlo. 
La formación de las Escuelas es extraordinariamente adecuada para ello, en cuanto que combina una solvencia técnica razonable con una buena base para entender el comportamiento y las necesidades no mecanicistas de las personas. 
Ahora bien, esta capacidad duramente alcanzada, que incluye las más preciadas competencias transversales, como trabajar en equipo de forma natural, liderazgo, excelente expresión verbal y escrita, intereses amplios, curiosidad por todo, iniciativa, motivación, autonomía y habilidad para imaginar lo que todavía no existe, se echa a perder única y exclusivamente por una razón: al estudiante se le convence de que sólo mediante la sagrada labor del proyecto -es decir, de los planos- se ejerce la arquitectura en forma plena, y que todo lo demás es el último refugio de un fracasado. 
Los arquitectos reciben la formación más amplia de la Universidad española, al mismo tiempo que se les convence de que no la usen. Por eso es una carrera tan atractiva y al mismo tiempo una profesión tan frustrante.
En realidad, muchísimos arquitectos serían capaces de realizar un trabajo excelente y muy demandado por la sociedad, en el mundo de la empresa o en cualquier otra ocupación alejada del cerrado ejercicio del proyecto, si fueran capaces de extirparse la reserva mental que se les instaló desde la Escuela mientras mantienen sus competencias transversales y sus conocimientos.../...
Fernando G. Valderrama
Arquitecto
Enero de 2009

2 comentarios:

Raquel Martínez dijo...

Muy "gráfico" y absolutamente cierto.
Os aseguro que en algunas escuelas llevamos ya un tiempo - corto, somos aún jóvenes en este campo - batallando por esta otra visión. La arquitectura, y el proyecto arquitectónico, no se circunscriben a los planos o la obra, son mucho más amplios y nuestra formación debe poner en valor todo el conjunto.
Saludos!

JUANFRAN MAYORAL y REYES GONZALEZ dijo...

Me gustaría aportar un punto de vista diferente a la misma realidad. ¿Como nos ven desde otros sectores a los arquitectos?
Se piensa que sólo valemos para diseñas y construir "casitas". Lo que quiero decir con esto, es que tal vez no sólo nosotros somos los que nos tenemos que extirpar la reserva mental, sino también lo otros sectores.

un saludo cordial

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