jueves, 17 de octubre de 2013

[347] CARTA ABIERTA DEL CANDIDATO DIEGO CARREÑO VICENTE A LOS DECANOS ANTE LAS ELECCIONES DE PRESIDENTE EN EL CSCAE

Transcribimos la carta que nos ha enviado nuestro compañero Diego Carreño para su difusión. Recordamos el ofrecimiento de blogdelaunion para difundir los programas electorales de los candidatos a la presidencia del CSCAE.

Estimado/a compañero/a, 
Como sabes, me presento a las elecciones de presidente del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España. Es por ello que me dirijo a ti para exponerte el porqué de mi motivación y mis intenciones en caso de ser elegido por el Pleno. 
¿Por qué doy este paso?
Sencillamente, entiendo que es mi responsabilidad. Pudiera parecer extraño que, sin estar dentro de la estructura colegial, me presente. Es sin embargo esta cualidad la que me parece más positiva: llevo más de 13 años trabajando por toda la geografía española con todo tipo de clientes -compañeros, estudios profesionales, la administración pública y clientes privados…- Esta situación me ha llevado a involucrarme en las actividades colegiales, incluyendo mi participación como asambleísta en el CSCAE. Entiendo que es el momento de profundizar en el proceso de cambio ya iniciado de transformación de la estructura colegial y adecuación de la misma a la realidad profesional del s XXI con nuevas energías e iniciativas.
Ante la aparición de la Ley de Colegios y Servicios Profesionales (LCSP).
Como colegiado y como candidato, no me interesa emplear ni un segundo en señalar fallos de estrategias ni de personas. Entiendo que es una labor colectiva común el enfrentarnos a esta crisis para lo que es hora de contar con todas las personas y trabajar en todos los frentes, sin exclusión, desde la realidad de hoy y no desde lo que pudo ser.
Lejos de pensar que el cargo pueda venirme grande ante una crisis como ésta, muy al contrario, soy consciente de mis límites, lo que me obliga a contar con todos, vosotros incluidos. Siendo yo responsable de la estructura colegial, sin renunciar a la responsabilidad última, no será la labor de un presidente sino de todo el Pleno y del resto de profesionales. 
Negociar adecuadamente la LCSP y defender el derecho de la sociedad a tener buenos profesionales es vital, y entiendo que todos debemos ser partícipes en ello en base a una relación de confianza y responsabilidad.
Represento además los intereses de los colegiados a los que nos queda 20, 30 o más años de trabajo, lo que implica que no sólo hay que salvar este punto de partido. No, no nos basta salvar la redacción de la LOE, las atribuciones o la colegiación obligatoria. Todo esto puede ser necesario pero no suficiente. Como colegiado, no es mi interés volver a un estado previo sin más. ¿Acaso no teníamos problemas los arquitectos cuando las cosas “iban bien”? Repasemos: Bolonia, normativa, laboralidad, reconocimiento social, contratación pública, visado, etc…
La estructura colegial está hecha para el profesional y no al revés.
Por tanto, no deja de ser igualmente vital adecuar la estructura colegial a las necesidades de los profesionales de hoy. Sabemos que los COAs tienen un papel muy importante de relación con la estructura del Estado y las diferentes administraciones, pero si existen deben existir para facilitar y no para entorpecer el trabajo de los profesionales. 
Las claves que me propongo implantar desde el mismo CSCAE para entender si la acción colegial en el futuro es adecuada debería ser: ¿mejora el ejercicio profesional? ¿Se favorece la aparición de una arquitectura de mayor calidad? ¿Se beneficia a la sociedad?
La realidad social hoy: comunicación y transparencia.
Es una realidad de hoy, no un futurible, que la tecnología facilita una mejor comunicación y una mayor transparencia en la gestión. Existe a su vez una demanda por parte de los colegiados de saber cómo funcionan nuestras instituciones y exigen modelos de participación más directa.
El CSCAE y los COAs no pueden estar al margen de esta realidad. Las juntas y Asambleas se siguen más a través de la red que presencialmente, entre otras cosas porque implican un ahorro real de tiempo economizan desplazamientos. Debemos trabajar desde ya para adecuar los estatutos y reglamentos a esa realidad, porque de no hacerlo, lejos de menguar, aumentará la brecha entre los profesionales y las instituciones.
El mismo CSCAE puede mejorar su operatividad y ahorrar costes incluyendo sesiones de trabajo telemáticas.
Sostenibilidad de los COAs.
Las cargas administrativas obligan a un desembolso importante que garantice la prestación de los servicios obligatorios como pueda ser el control deontológico. Las asimetrías existentes en el modelo tanto geográficas, de organización, de densidad o de presupuesto no ayudan y provocan que los colegiados no perciban equidad en el modelo, ni por representatividad ni por costes. 
Debemos procurar entonces ser eficaces y que los colegiados sientan que los Colegios funcionan y les son útiles. Hay que actuar, sin embargo con fórmulas más imaginativas que cargar cuotas excesivas sobre los compañeros, no vaya a ser que la sostenibilidad de los COAs se base en la ruina de los colegiados. 
Esto pasa necesariamente por desligar la sostenibilidad de los Colegios de la cuota en un proceso a medio plazo en el que los Colegios puedan ofertar servicios de calidad a costes asequibles. La figura del CSCAE puede ejercer de gestor eficaz de estos servicios para que puedan ser comercializados a través de los COAs. Tanto por economía de escala como por simplificación de modelo de gestión es conveniente, beneficiándose los Colegios de una carta de servicios de calidad que puedan ofertar a sus colegiados. El CSCAE se beneficiará a su vez a través de una mayor colegiación en los Colegios.
El modelo puede permitir franquiciar servicios de Colegios para el resto de colegiados de toda España, permitiendo una mayor competitividad de los profesionales colegiados.
Relaciones con los colegiados.
Es un objetivo esencial que todos los colegiados, más allá de su origen geográfico, sientan que pertenecen a una misma estructura colegial con los mismos derechos y obligaciones. 
Por ello, los Colegios deben poder llegar a funcionar como si la colegiación no fuera obligatoria. Utilidad, transparencia, calidad y eficacia deberían ser términos que se alojaran asociados a los Colegios en el subconsciente del profesional. Pero mientras esto llega, hay campos concretos que hay que avanzar desde hoy sí o sí:
- Fijar procedimientos y criterios de visado iguales para toda España... Si ya se ha logrado una convergencia en el visado ¿qué impide aplicarlo? Los colegiados no entienden esto y provoca muchas críticas y quejas ante la administración. 
- Debemos lograr que se publiquen los nuevos estatutos del CSCAE. Urge reestablecer la relación de confianza entre colegiados y estructura colegial
- Defensa activa de las condiciones de laboralidad y de contratación pública de los arquitectos. Nuestras bolsas de empleo deben ser ejemplares a este respecto. 
- Trabajo constante con universidades y alumnos. No puede existir la sensación de que sólo se les llama cuando son necesarios. Establecer las condiciones de confianza necesaria con las direcciones de Escuelas. Para los profesionales en activo es necesario mantener el nivel de excelencia en la formación para poder exigir a su vez a la administración mantener nuestras atribuciones. Universidad y profesión deben ir de la mano para enfrentarse a los desafíos existentes.
- La formación continua debe ser homologable con otros consejos internacionales.
- Establecimiento de un registro de trabajos parciales y colaboradores homogéneo en todos los COAs. Dará respaldo a que más profesionales se quieran colegiar.
- Cada arquitecto, un estudio digital. La tecnología es especialmente sensible a la economía de escala. Aumentará la competitividad de nuestros estudios tanto a nivel local como a nivel internacional.
- Red de apoyo internacional. Si no, los compañeros que se marchen, se desligarán de los COAs españoles y no volverán.
Relaciones con la administración y la sociedad.
Más allá de la mencionada LCSP, existen multitud de campos en los que hay que dialogar de forma serena pero firme con la administración. Eso implica una defensa constante de los intereses de los profesionales y estudiantes; pero no solo con la administración, el caso del portal Idealista que ha fijado un suelo a las certificaciones energéticas nos señala que hay caminos aún por explorar. Involucrar a la administración con organizaciones, empresas y ciudadanos nos facilitará hallar mejores soluciones a múltiples problemas existentes.
A su vez, es fundamental profundizar en los canales de comunicación externos a la profesión y hacer partícipes a la sociedad en general de la auténtica realidad profesional más allá de estereotipos.
Solidaridad.
Los últimos años han sido especialmente duros para todos los compañeros. No podemos sustituir la acción del Estado, pero formamos en conjunto una parte importante de la sociedad y entiendo que debemos y podemos ayudarnos entre nosotros. Es hora de crear un fondo de ayudas y becas de formación financiado con la recuperación del canon digital pagado en los últimos años por los profesionales. Además, el Consejo debe estudiar el cobro del canon como entidad de gestión de derechos, tal y como nos reconoce la ley, para poder financiar dicho fondo de ayuda a arquitectos y familias con problemas. De lograrse, el fondo realimentará a su vez a los COAs que serían quienes prestasen los servicios de formación a sus colegiados.
No dudo de que muchas de estas cuestiones han podido ser iniciadas ya y soy conocedor de los esfuerzos de los Colegios realizado en los últimos años, pero la percepción por parte de muchos profesionales es de no entender realmente la estructura colegial ni su actuación y, por tanto, desligarse de ella; Soy consciente igualmente que este escrito será siempre insuficiente para volcar en él toda un programa definido, por eso quisiera insistir en centrarme en recuperar la confianza entre los miembros del Pleno y en establecer el cambio de modelo a medio plazo en el que el epicentro se desplace de los Colegios a los colegiados, siendo la base de todas las futuras iniciativas.
Agradezco tu atención y dedicación. Estoy seguro que tu decisión del próximo día 6 de noviembre será la más responsable de cara al interés de toda la profesión.
Quedo a tu disposición para detallarte cualquiera de los puntos aquí expresados o aclarar cualquier duda que pueda surgirte.
Recibe un cordial saludo,
Diego Carreño Vicente
Arquitecto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario